Antes rivales. Hoy aliados: ¿Son diferentes?
01 agosto, 2016
EL ACTO DE LEER

Alter Egos: Hillary Clinton, Barack Obama, and the Twilight Struggle Over American Power es una obra de Mark Landler publicada recientemente por Random House (26 de abril de 2016). Se trata  de una historia muy conocida de dos figuras alguna vez rivales y después, temporalmente asociados. Dos individuos que abren senderos y comparten el sentido de su destino histórico, pero con diferentes creencias sobre cómo proyectar el poder de los Estados Unidos de América.  

En Alter Egos, su autor, un veterano del New York Times asignado a la fuente de la Casa Blanca, conduce al conocimiento de la relación entre Barack Obama y Hillary Clinton que ha enmarcado los más grandes debates norteamericanos entre la guerra y la paz en los últimos ocho años. Su alianza posterior en el gobierno fue algo aparentemente improbable. Clinton es hija de un padre anticomunista, criada en los suburbios republicanos de Chicago después de la Segunda Guerra Mundial. Obama fue un niño itinerante de los años setenta, criado por un madre soltera en Indonesia y Hawai, entre mundos diversos y testigo del lado menos agradable de la influencia del Tío Sam en el extranjero. Ambos presentan visiones diversas del papel de su país en el mundo: él, restringido, introspectivo, dolorosamente consciente de los límites; ella, dura, pragmática, sin reparos, de viejo estilo. Iniciaron como rivales, después fueron socios cautelosos y, más tarde, algo similar a rivales al distanciarse ella de su ex jefe y reabrirse, en cierto modo, las heridas de 2008.

Se trata de temas delicados referidos: al tempo para relajar las guerras en Irak y Afganistán; a si se debe armar a los rebeldes en Siria; a cómo responder a la agitación en Egipto; y a la cuestión de si se debe confiar en los rusos. En el relato de agarre de Landler nos aventuramos al interior del gabinete de crisis durante el allanamiento al complejo de Osama Ben Laden; vemos el trabajo conjunto de Obama y Clinton para salvar una conferencia sobre el cambio climático en Copenague, y descubrimos la historia secreta de su diplomacia nuclear con Irán: una historia con una serie de revelaciones frescas.

El libro presenta entrevistas exclusivas con más de un centenar de funcionarios de alto nivel, diplomáticos extranjeros y amigos de Obama y de Clinton. En definitiva, Lander ofrece un recuento de una relación compleja y profunda. El punto central es cómo consideran ambos el poder de su país en el mundo. Conforme la campaña presidencial entra en su etapa final, nos acercamos al punto de mayor debate sobre este tema. Uno de ellos se prepara a concluir su mandato, mientras la otra hace su oferta largamente esperada. El papel de Estados Unidos de América en el mundo es una cuestión central de nuestro tiempo. Este relato de primera mano, presenta el legado de Obama y la oferta de Clinton. Alter Egoses una lectura esencial de la política contemporánea

Image title

Desde su renuncia como secretaria de Estado en 2013, Hillary se ha posicionado a la derecha de Omaba en asuntos de relaciones exteriores. En sus memorias de 2014 (Hard Choices), Clinton se refirió a las diferencias con el presidente. Expresó en esas páginas su posición respecto de la congelación de los asentamientos israelíes en 2009 y advirtió sobre las intenciones malignas del presidente ruso Vladimir Putin, mucho antes que nadie en la administración. Desde entonces ha llegado a comparar la anexión de Crimea de Putin a la intervención de los Sudetes de Hitler en 1938 (recuérdese que así se conoce a los sucesos del 1 al 10 de octubre de 1938 iniciados por los"Sudetendeutsche",  una minoría étnica formada por alemanes de las zonas de Bohemia, Moravia y Silecia oriental, entonces territorio de Checoslovaquia) y apoya una zona de exclusión aérea en el norte de Siria. "Miren –le dijo a un grupo en el Consejo de Relaciones Exteriores varios días después de los ataques terroristas en París a finales de 2015–, es claro que tengo diferencias como las hay entre dos personas."  Se trata, pues, de esa “lucha crepuscular” sobre el poder norteamericano…

Sin embargo, se pregunta Jacob Heilbrunn en The New York Times, ¿Clinton presidiría con una política exterior más intervencionista que Obama? ¿O está simplemente adoptando el plumaje de línea dura para atraer a los votantes indecisos y desviar las críticas de la derecha durante las elecciones generales? ¡Buena pregunta!

El autor presenta a Obama como un idealista que desprecia la idea del excepcionalismo americano y a Clinton como una intervencionista liberal empedernida, firmemente segura de que el mandato de América se extiende, para usar el lenguaje de George W. Bush, en "cualquier oscuro rincón del mundo". No obstante, Landler no demuestra que haya habido nunca un profundo choque de visiones de política exterior entre ellos… Sin embargo, no hay duda de las tensiones surgidas en la campaña de 2008, cuando Clinton consideró a Obama como ingenuo en materia de seguridad nacional. En esa época, Clinton se rodeó de leales en su intento por incrustar a su controversial ayudante Sidney Blumenthal en el grupo de planeación de políticas públicas. En los primeros días de la administración, escribe Landler, ella tuvo dificultades para penetrar en el círculo de allegados de Obama y sus funcionarios fueron vistos como espías en la Casa Blanca.

El mayor enojo de Obama contra Clinton –dice Landler– fue durante la primavera árabe y el levantamiento en la plaza Tahrir de Egipto. Obama presionó a favor de la salida del presidente Hosni Mubarak, mientras que Clinton fue más cautelosa acerca de dejar ir a un viejo aliado y amigo de Estados Unidos. Pero después de que los radicales islámicos atacaron y asesinaron a diplomáticos estadounidenses en Bengasi, Obama, que había sido instado a intervenir en Libia por Clinton, se acercó a ella de manera personal. "Para Obama –dice Landler– Libia no fue tanto una pérdida de la inocencia, sino la confirmación de lo que siempre había creído: que las intervenciones estadounidenses, las más de las veces, terminan en cenizas. Obama y Clinton –prosigue Landler– modificaron rápidamente sus posturas para enfrentar hechos impredecibles: De Egipto a Yemen o Libia, el presidente y su secretaria buscaron reconciliar valores con intereses, esperanzas democráticas con realidades geopolíticas. A menudo involucrándose en torno del eje del proceso. Su lucha culminó en los horrores de Siria, donde Estados Unidos terminó como un espectador de la guerra más mortífera del siglo XXI".

Landler hace notar que en relación con el Estado Islámico, frecuentemente sus diferencias fueron de grado no tanto respecto de la dirección a tomar. En realidad, cualquier diferencia entre ellos palidece hasta la insignificancia con las del Partido Republicano entre neoconservadores y aislacionistas de derecha. Para Landler, geografía es destino. Y afirma: “Obama y Clinton fueron divididos por la geografía. Ella fue criada a la mitad del país en un suburbio confiable de clase media de Chicago”. Alguna vez, ella dijo a un entrevistador que sus creencias políticas estaban enraizadas el conservadurismo en que había crecido. En contraste dice Landler– la herencia de Obama lo hizo suspicaz. Obama se tornó escéptico sobre las intenciones de su país durante sus años escolares en Indonesia y “sus raíces kenianas agregaron una escala más a su suspicacia”. Ya como novato en el Occidental College, Obama se centraba en los límites del poder americano, según se advierte en uno de sus ensayos escolares: “los Estados Unidos tiene actualmente una influencia limitada en el Medio Oriente, y debe verse como un participante, más que como un controlador del sistema mundial”.

Landler concluye que Obama y Clinton son “personas muy diferentes con instintos muy diferentes sobre cómo ejercer el poder de Norteamérica […]


¿Qué comentarios hay sobre este oportuno libro?

Carlos Lozada, Washington Post:

“Un libro sobresaliente sobre la política exterior de los Estados Unidos de América, una obra que es granular cuando debe ser general y, cuando se puede, que revela cómo se llevan a cabo y deliberan las relaciones exteriores. Llena de anécdotas… para una obra que abarca el compromiso de la administración Obama con el mundo, es difícil imaginar otra mejor".

Jacob Heilbrunn, The New York Times Book Review:

Landler maneja con pericia los correos electrónicos (de Clinton) recientemente liberados de su servidor secreto... vivo e informativo estudio sobre la relación entre Obama y Clinton..."

Jeffrey Goldberg, The Atlantic:

“Lander ha escrito un excelente libro, el examen definitivo, a la fecha, entre otras cosas, de un presidente que ha tratado de sacar a los Estados Unidos del Medio Oriente… Alter Egos es también el más autorizado intento por explicar la complicada relación entre Obama y su secretaria de Estado durante su primer periodo. Un frustrada competidora convertida en miembro de su equipo que, si gana la presidencia este año, heredará un mundo que es en cierto modo tan complicado como el propio Obama lo heredó de George W. Bush"

James Rubin,SundayTimes of London:

"Un libro lleno de narrativa convincente y anécdotas... para aquellos que abriguen encontrar en Alter Egos la esperanza de predecir lo que sucedería en la administración de Hillary Clinton, Landler ofrece mucho alimento para pensar”.

Derek Chollet, War on the Rocks:

"... Un libro repleto de visión amplia, detalles indiscretos, y la representación justa de los jugadores y decisiones políticas más consecuentes de nuestro tiempo..."

Michael Beschloss, bestselling author ofPresidential Courage:

Un periodista extraordinario nos ha traído un revelador recuento de la relación entre Barack Obama y Hillary Clinton, así como de su habilidad política. Alter Egos hará una contribución señera al debate nacional sobre quién debería ser el próximo presidente de Estados Unidos".

Si deseas oír al autor entrevistado por Larry King hablar sobre su libro, busca este enlace (12´20’’):

https://www.youtube.com/watch?v=FnDUpUgDIbw

¿Por qué Landler opina que si Clinton gana las elecciones presidenciales, ella utilizaría mayores intervenciones militares que Obama en política exterior (5’ 20’’)?:


   


Pero, ¿quién es Mark Landler?

Mark Landler nació en Stuttgart, Alemania el 26 de octubre de 1965. Landler se graduó en la carrera de relaciones internacionales por la Georgetown University. De 1997 a 1998 fue recipiendario de la Beca Reuter de periodismo en la Oxford University. Entre 1997 y 1998 se desempeñó como profesor investigador de políticas públicas en el International Security Studies del Woodrow Wilson International Center for Scholars

Image title

Mark Landler


Entre 1990 y 1995 fue reportero y editor de medios en Business Week. Por más de treinta años Landler también ha sido corresponsal para The New York Times, veinticuatro años en el extranjero y los últimos cinco en la Casa Blanca. Fue jefe de departamento en la redacción de Hong Kong (1998 a 2002), reportero de asuntos económicos europeos en Frankfurt (2002 a 2008) y cronista de la sección de negocios en Nueva York (2009 a 2011).  En el mismo diario publica Listening Post, una columna semanal sobre política internacional. En 2007 fue galardonado con el Overseas Press Club award.  


Kybernauta:

¿De qué manera podría afectar a México una política exterior más intervencionista si Hillary Clinton se convirtiese en la próxima presidenta de los EE.UU.AA.?

*No serán publicados aquellos comentarios que contengan lenguaje inapropiado ni fomenten el sano debate.
Para dejar un comentario

Top